Ya hemos asistido a este espectáculo, pero nunca con apuestas de por medio. Intuimos, sin embargo, que el jugador pronto se cansará de este ejercicio. Puede que gane o pierda si restringimos las apuestas a un número breve de tiradas. A esta brevedad la conocemos como corto plazo. Pero si extendemos el número de tiradas lo suficiente, las caras y las cecas terminarán por equilibrar pérdidas y ganancias. Las chances de ganar son las mismas que las de perder (1:1). La expectativa (expected value o sus siglas: EV) de esta apuesta equivale a cero.
La expectativa matemática es el resultado promedio que se espera obtener de una apuesta.
Esta definición condensa tres conceptos que vale la pena desglosar:
1. La palabra “promedio” debe entendérsela como sinónimo de largo
plazo.
2. Los resultados obtenidos caen en tres categorías: positivos, negativos o ecuación neutra.

